Historia de los Círculos José Antonio [1977]

[Del libro Círculos José Antonio, de Diego Márquez Horrillo, editado por Albia en 1977. Los CJA se integraron en FE de las JONS en 1979]

cjapq.jpg

INTRODUCCIÓN

Los Círculos José Antonio constituyen una organización falangista que, durante diecisiete años, ha venido manteniendo una postura política, que en todo momento ha intentado ser ortodoxamente fiel al pensamiento joseantoniano y a la doctrina nacionalsindicalista

Aún cuando alguien pudiera pensar que estos años nos han sido fáciles, la realidad, que puede comprobarse en las páginas que siguen a esta introducción, ha sido muy otra. Gracias al esfuerzo, al sacrificio, a la constancia y a la falta de interés por alcanzar cargos y prebendas, de todos cuantos militan o han militado en los Círculos, ha sido posible mantener una actitud que, de alguna forma, ha sido y es incómoda para las derechas y para las izquierdas de este pais.

Desde su fundación, los Círculos se propusieron muy pocos pero importantes objetivos: mantener a todo trance la ortodoxia falangista, marcar una postura critica al sistema capitalista, divulgar entre las juventudes la doctrina nacionalsindicalista, diferenciar absolutamente la Falange del Movimiento Nacional, conseguir la unidad entre todos los grupos falangistas y reorganizar el partido político Falange Española de las JONS.

Hasta ahora, algunos de estos objetivos, con mayor o menor fortuna, se han ido cubriendo. Otros no se han podido alcanzar.

Posiblemente ahora, con un sistema democrático-liberal y constituidos como partido político, podamos incidir nuevamente en la consecución de las metas que un dia, ya lejano, nos propusimos. A ello se añadirá la lucha política que tendremos que mantener con los demás partidos políticos, en la que habremos de proponer muy claramente las soluciones que propugna el nacionalsindicalismo para resolver los problemas políticos, sociales, económicos y culturales del país.

Sin embargo, esta situación nos parece más favorable que la que durante cuarenta años nos ha regido. Al menos ahora podremos decir claramente quiénes somos, dónde estamos y qué queremos para España. Podremos desenmascarar a todos los que durante cuarenta años han tergiversado y deformado la doctrina nacionalsindicalista. Podremos diferenciarnos de las instituciones del sistema anterior. Podremos hacer ver al pueblo español lo que realmente es y quiere la Falange. Podremos, en definitiva, comparecer en la política con nuestra auténtica voz y con nuestro auténtico pensamiento.

Ya sabemos que todo ello nos va a costar un extraordinario esfuerzo y que nos van a seguir lanzando las acusaciones de siempre; que habrá muchos interesados en mantener la deteriorada imagen, del falso nacionalsindicalismo de estos últimos años, porque así pensarán eliminarnos de la fuerte competencia política que podemos representar y que muchos, aun bien intencionados, no serán capaces de entendernos y mucho menos de entender nuestra trayectoria en el Régimen anterior.

A pesar de todo ello, los Círculos José Antonio van a intentar llevar el mensaje revolucionario de la auténtica Falange hasta el último rincón de España y van a seguir esforzándose, como siempre lo han hecho, por marcar una postura rigurosa y seria, sin algaradas y sin estridencias, de dura critica al sistema capitalista español, causa de la injusticia social que nuestra Patria padece desde hace siglos.

Nos anima e! pensar que nuestro bagaje doctrinal es, posiblemente, el más importante de cuantos aporten los grupos políticos que comparezcan en esta nueva etapa de la historia de España.

Nos anima el saber que nuestra dura experiencia política, adquirida durante un largo período de confusiones, deformaciones e incomprensiones, en el que nuestro esfuerzo se estrellaba continuamente contra el blando muro del silencio, ha sido un eficaz ejercicio que nos ha mantenido en forma para acometer estas difíciles jornadas que se nos avecinan. Y nos anima, sobre todo, el tremendo y valioso potencial humano que los Círculos han ido descubriendo por toda España. Es difícil encontrar unos hombres y unas mujeres con más espíritu de servicio, con más capacidad de sacrificio, con más afán de lucha y con más ilusión por sus ideas que los que han hecho posible mantener una organización política en circunstancias tan adversas como las que nuestra organización ha padecido: De una parte, la sensación de impotencia que adquieres al ver que están deformando y tergiversando tu doctrina política desde el propio poder y comprobar que no puedes hacer nada por evitarlo y, de otra parte, el moverte políticamente sin medios, sin periódicos, sin dinero, manteniendo milagrosamente la organización del grupo y sufriendo continuamente las incomprensiones y las acusaciones de unos y de otros.

Por eso hubiera sido deseable, al exponer la historia de los Círculos, haber podido contar las vicisitudes por las que han pasado cada uno de ellos desde su creación hasta estos momentos actuales, pero ello hubiera hecho esta tarea inacabable y eterna. Incluso muchos de los acontecimientos importantes en los que han participado los Círculos no se han podido recoger en la brevísima historia de los mismos que en este libro se esboza. Algún día alguien, con tiempo y con mejor pluma, debería contar completa la historia de los Círculos José Antonio y de los hombres que en ellos se esforzaron, para ejemplo de todos los que quieren aprender cómo se sirve a una idea política y a una Patria con honradez p: con valentía, sin pedir nada a cambio.

 


HISTORIA DE LOS CÍRCULOS JOSÉ ANTONIO

Tratar de contar la historia de los Círculos José Antonio en unas cuantas páginas es tarea de todo punto imposible. Las vicisitudes por las que han tenido que pasar, las luchas de todo tipo que se han visto obligados a mantener, las actitudes públicas y las posturas políticas que necesariamente han tenido que marcar, todo ello a lo largo de diecisiete años de intensísima vida política, hacen que la historia de los Círculos sea extraordinariamente dilatada y compleja.

No obstante, y con el fin de proporcionar una visión general de lo que estos años han supuesto en la vida de los Círculos José Antonio, así como señalar cuál ha sido su trayectoria en este período de tiempo, vamos a intentar resumir los hechos más significativos y más importantes que se han producido a lo largo de esta amplia etapa.

Las primeras reuniones encaminadas a la creación de los Círculos José Antonio se celebraron a finales del año 1959.

A estas primeras conversaciones asistían un grupo de falangistas que podríamos denominar históricos y otro grupo de falangistas jóvenes. Entre los primeros se encuentran, Miguel y Pilar Primo de Rivera y Sáenz de Heredia (hermanos de José Antonio), Julián Pemartín, Jesús Fueyo, Patricio González de Canales, Carlos Juan Ruiz de la Fuente, Victor D Ors, Lula de Lara, Vicky Eiroa, Maruja Cuervo, Carmen Isasi y algunos más y entre los segundos, los jóvenes, se encontraban Miguel Primo de Rivera y Urquijo (sobrino de José Antonio), Antonio Castro Villacañas, Eduardo Navarro. Francisco Eguiagaray. José Gárate. Vicente Bosque y Diego Márquez.

Las reuniones se celebraron casi todas en los locales del Círculo Medina y en ellas se fueron exponiendo y tratando las razones por las cuales se consideraba necesaria la creación de una entidad denominada Círculo Doctrinal José Antonio.

En definitiva, podríamos sintetizar esta necesidad en la afirmación de que a partir de 1957 el Movimiento Nacional llega a un estado en el que era impopular en la calle y en el extranjero y, por supuesto, algo extraño y distinto a la propia Falange. Esto, unido al hecho de que en esta época se inicia un auténtico asalto al poder por parte del Opus Dei, hace que unos cuantos falangistas se planteen seriamente el problema de salvar para el futuro la esencia revolucionaria del pensamiento nacionalsindicalista, personificado especialmente en José Antonio.

En algunos componentes de este grupo de falangistas preocupaba extraordinariamente el diferenciar la Falange del Movimiento.

A partir del 19 de abril de l937 la Falange había dejado de existir como tal partido político y por el Decreto de Unificación se establecía una organización política, que se denominó F.E.T. y de las JONS y después Movimiento Nacional, especie de partido único, creación del entonces Jefe del Estado, Francisco Franco.

Esta organización política a partir de entonces fue siempre maliciosamente confundida con la Falange por unos y por otros. A ello contribuía el uso y abuso de los símbolos falangistas por parte del Movimiento, el uso y abuso de algunas frases de José Antonio y el hecho de que la gran avalancha de afiliados que sufrió la Falange en febrero de 1936, a raiz del triunfo del Frente Popular, procedente de la derecha española, pasaran a engrosar, también masivamente y como falangistas, la flamante organización llamada F.E.T. y de las JONS.

Todo ello impulsaba a los fundadores de los Círculos José Antonio a dar a los mismos un carácter propio que los distinguiese de lo que se denominaba Movimiento Nacional y que en sus planteamientos doctrinales fuesen tan ortodoxamente falangistas que se hiciese imposible el que se encuadrasen en ellos los que, procedentes de la derecha española. habían militado en la Falange primitiva primero y en el Movimiento Nacional, como pseudo-falangistas, después.

Se trataba, en definitiva, al menos para algunos de los que nos afanábamos en la fundación de los Círculos José Antonio, de conseguir una depuración, hasta entonces imposible, de los hombres y de las ideas falangistas.

Por ello, la primera decisión de los fundadores del Círculo José Antonio al pensar en legalizarlo fue la de inscribir a esta asociación política en el Registro de Asociaciones del Ministerio de la Gobernación, para así desvincularla del Movimiento.

Sin embargo, y a pesar de las muchas gestiones hechas en este sentido, no fue posible llevar a cabo esta inscripción, ya que el Ministerio de la Gobernación estimaba que los Círculos José Antonio eran asociaciones de carácter político, y que las únicas asociaciones que podían inscribirse en el Registro eran las de carácter cultural, recreativo o benéfico, indicando que las asociaciones políticas tenían que encuadrarse, forzosamente, dentro de la entonces recientemente creada Delegación Nacional de Asociaciones, de la Secretaría General del Movimiento.

A la vista de ello, y pensando que lo importante era iniciar cuanto antes una acción política que contribuyese a clarificar la doctrina falangista, a salvar esta doctrina para el futuro, a diferenciar la Falange del Movimiento y del Régimen y a recoger y unir a los falangistas auténticos, dispersos entonces por las organizaciones del Movimiento o alejados de la política activa, los fundadores de los Círculos José Antonio decidieron legalizarlos formalizando su inscripción en el Registro de la Delegación Nacional de Asociaciones, antes aludida.

A partir de entonces se inicia una campaña de organización, captación de socios y estudio intenso de la doctrina nacionalsindicalista para dar fuerza a la asociación que nacía.

Precisamente entonces, principios del año 1960, se constituyen los Círculos de Madrid, Barcelona, Sevilla y Jerez de la Frontera, primeros de los que después habría de ser la amplia organización de los Círculos José Antonio en toda España.

En Madrid es elegido presidente del Círculo Julián Pemartín, que se dedicó, durante el escaso tiempo de su mandato, hasta finales de 1961, a organizar el Círculo de Madrid, conseguir un local social adecuado, el que actualmente sigue siendo domicilio central de los Círculos, en la calle de Ferraz, número 80, aprobar los Estatutos iniciales y desarrollar las primeras actividades del mismo.

Igualmente en Barcelona, Celestino Chinchilla, Presidente del Círculo de aquella capital; en Sevilla, Francisco Güill y Fernando de la Cámara, y en Jerez de la Frontera, Fernando Porro, inician las mismas gestiones y actividades para poner en marcha la incipiente organización de Círculos José Antonio.

Desde el principio se tropieza con la gran dificultad de la falta de medios económicos, ya que para conseguir una auténtica independencia política en todos los sentidos había que mantenerse única y exclusivamente con las cuotas que abonaban los socios mensualmente.

A finales de 196l, con un núcleo de veintitantos Círculos en España, entre los que destacaban por su intensa y eficaz actividad los de Gijón, con Bastarrechea al frente, Valencia, con Antonio Tatay, Ibi (Alicante), con Chimo Miralles, Jaén, con Eduardo Moreno y Haro (Logroño), con Gómez Cruzado y Florentino Santamaría, en Madrid cesa como Presidente Julián Pemartín, fatalmente enfermo y es elegido Luis González Vicén, que da un extraordinario impulso a los Círculos, consiguiendo despertar el interés por los mismos, no ya en España, sino incluso fuera de nuestras fronteras.

En esta época, concretamente durante el año 1962, tiene lugar en la Tribuna Libre del Circulo José Antonio de Madrid un ciclo de conferencias, dirigidas a clarificar los conceptos más significativos de la doctrina nacionalsindicalista, que constituye una de las aportaciones más decisivas para establecer las bases de la actualización de dicha doctrina, interviniendo en aquel ciclo hombres tan importantes en la historia falangista como Jesús Fueyo, Adolfo Muñoz Alonso, Patricio González de Canales, Celestino Maestú, Manuel Cantarero, Juan Velarde y el propio González Vicen, entre otros más que consiguieron que la Tribuna Libre del Círculo José Antonio adquiriera tal relieve político y se manifestase con tal independencia, que al poco tiempo las dificultades para seguir organizando los ciclos de conferencias fueron tan insuperables, entre ellas la consecución de los oportunos permisos, que esta actividad hubo de quedar abandonada.

No es de extrañar, puesto que en las conferencias del ciclo se expusieron los temas con tal claridad, se denunciaron situaciones políticas y económicas con tal rigor, que indudablemente los Círculos y su Tribuna Libre fueron considerados, por los que ejercían el poder político, como elementos discordantes que, de alguna manera, habría que acallar.

Precisamente la conferencia pronunciada por Juan Velarde, el 16 de febrero de 1962, titulada «Posibilidades ante el capitalismo en España», fue una de las más duras en su denuncia sobre la situación económica de nuestra Patria. En ella se descubrían los grandes monopolios industriales en nuestro país y la gran cantidad de entidades, existentes en el mismo, que sirven para que los empresarios capitalistas acuerden políticas de tipo común, la vinculación familiar entre gran-capitalismo-latifundismo, la prepotencia de los seis Bancos españoles más importantes sobre la industria nacional, etc.

Al mismo tiempo se empezó a editar un periódico de los Círculos José Antonio, titulado «ES ASÍ» y dirigido por José Antonio Revilla, que también constituyó un acontecimiento político de los que en aquellos tiempos no eran posibles. Este periódico tuvo un amplio eco en la Prensa mundial y una gran cantidad de publicaciones extranjeras recogieron íntegros algunos de los trabajos que se publicaron en el mismo.

En aquel periódico se habló por primera vez en letras de molde y públicamente de la necesidad de establecer relaciones con los países del Este, de la necesidad de constituir asociaciones políticas en España, del Sindicato de Empresa, de la separación de la Iglesia y del Estado, del regionalismo español (tratado con gran rigor y acierto por Manuel Cantarero del Castillo), del problema de representaba la Monarquía en España, así como de otros muchos temas que, hasta entonces, habían sido considerados como intocables.

La consecuencia fue el secuestro por la Policía y la posterior suspensión del periódico que, a duras penas, había podido sacar a la calle cinco números, pero cuyo impacto había sido decisivo para dar a conocer a la opinión pública la verdadera esencia del nacionalsindicalismo y su actitud en aquellos días, primeros años de la década de los sesenta.

Todas estas actividades, desarrolladas y abortadas en estos años, habían hecho que la organización de los Círculos pasase ya de los treinta y tantos núcleos en toda España.

En octubre de 1963, los Círculos José Antonio dirigían una carta, al entonces Ministro Secretario General del Movimiento, firmada por todos los dirigentes, con motivo de una denuncia, también pública, hecha por un grupo de intelectuales, que se dirigían en ella al Ministro de Información y en la que se acusaba a la Fuerza Pública de asesinar y maltratar física y moralmente a unos trabajadores españoles.

En esta carta los Círculos José Antonio, entre otras cosas, decían: “Durante muchos años, los trabajadores españoles, satisfechos o no satisfechos, han guardado un orden y una disciplina laboral no interrumpida. Con su trabajo nuestra Patria ha cambiado de signo y si no ha alcanzado un estado de pleno desarrollo, al menos parecía caminar claramente hacia él… Los trabajadores no se sentían totalmente abandonados porque sabían que desde el Gobierno algunos hombres se ocupaban, mejor o peor, de la solución de los problemas laborales, no se daban descanso en señalar nuevas metas, tal vez equivocadas o alejadas, pero siempre bien intencionadas. Así, contentos o descontentos, los trabajadores tenían la íntima convicción de que al frente de los destinos del país había algunos hombres antiguos luchadores y jóvenes ardorosos, entusiastas de una justicia social, con los que, tácitamente, establecían puntos de contacto por múltiples razones de afinidad. Ahora bien, ¿qué ha pasado desde el año 1958 para que se hayan roto las relaciones sociales de armonía dentro del sistema español? Esta es la grave pregunta que tiene que formularse cualquier gobernante. Nosotros también nos hacemos las mismas consideraciones y la respuesta es desoladora: 1) El Gobierno ha lanzado al país a una estabilización mal planteada y peor realizada, cuyas consecuencias han sido, junto a la congelación de los jornales, la elevación de los precios de manera desmesurada, lo que ha provocado que se cargue sobre las espaldas de los traba]adores, exclusivamente, el duro peso de la estabilización. 2) Notoria disminución de la influencia, dentro del Gobierno, de los Ministros encargados de velar por la justicia social, a medida que han ido aumentando su autoridad e influencia los Ministros de carácter económico. 3) Aplicación inflexible de las tesis capitalistas más ortodoxas y retrógradas a las normas de Gobierno, en el orden económico. 4) Aumento constante de la presión fiscal a través de los impuestos indirectos, carga que recae, fundamentalmente, sobre la masa de trabajadores. 5) Formación de una tecnocracia, infiltrada en el Estado, separada física y espiritualmente del pueblo, por abismos insalvables de carácter, formación y comportamiento. ó) Poderoso freno a la política social, totalmente abandonada desde hace casi siete años, salvo tenues amagos legislativos. 7) Desilusión y apatía de la juventud trabajadora. 8 ) Existencia de un creciente paro encubierto, fomentado por las medidas estabilizadoras que interrumpieron el ritmo favorable de la expansión española. 9) Equivocada política de importación. 10) Sustitución de un proceso inflacionista de signo positivo, con un real desarrollo, por una inflación depresiva realizada a costa del bienestar de los trabajadores. El problema. pues, está planteado por un capitalismo fortalecido y robustecido económica y financieramente, con sus dirigentes introducidos en los puntos claves del Estado, con todos los resortes de la propaganda en sus manos y con una Fuerza Pública bien armada y entrenada que, por razón de su propia esencia, ha de mantener el orden contra los sectores laborales del país, preteridos injustamente por las razones antes expuestas.» Esta carta, al igual que las demás actividades de los Círculos, fue causa de serias medidas represivas contra los mismos.

Como consecuencia, el hombre que había impulsado la organización durante esos años, Luis González Vicen, acosado y perseguido desde el poder, se ve forzado a presentar su dimisión como Presidente del Círculo de Madrid, a mediados del año 1965.

Con este motivo escribió una carta a los miembros de la Junta de Gobierno del Circulo en la que, entre otras cosas, decía: «Desde hace muchos meses tenemos suspendido nuestro periódico “ES ASÍ», injustamente suspendido por una acusación de clandestinidad, falsa a todas luces… Yo fui eliminado de la lista de Consejeros Nacionales y sólo lo digo por el hecho de haber coincidido la suspensión y mi eliminación con tan pocos días de diferencia que parece que ha sido el mismo motivo el que los ha originado… Así, por tanto, tenemos que aceptar que hemos recibido una repulsa del Régimen, no a nuestra conducta administrativa, puesto que sabemos que es falsa la acusación de clandestinidad, sino a nuestra conducta política o a la expresión de nuestras ideas en relación con el futuro del Régimen y con la situación de nuestra Patria. Yo sabía que no iban a gustar tales ideas en medio de la beneplácita siesta nacional después de la gran comida. Sabía que los Regímenes de mando personal no tienen más camino que la adulación para llegar al poder, pero sé también que todavia rigen en el mundo valores que son la dignidad, la propia estimación y el deber contraído para con el pais.»

Después de la dimisión de Luis González Vicen, la mayoría de los falangistas históricos que militaban con los Círculos y que tenían, muchos de ellos, un gran peso especifico en la política española, abandonaron la organización o pasaron a un último plano de pasividad total que hizo que los Círculos quedasen, prácticamente, a merced de las represalias del sistema. Hay que hacer notar aqui que Miguel Primo de Rivera (hermano de José Antonio), uno de los más decididos impulsores y protectores del Círculo, había fallecido en aquellos años, y, por tanto, la orfandad de la organización se hacía notar más acusadamente. En octubre de 1965, los sectores jóvenes del Círculo José Antonio de Madrid, que junto a algunos veteranos siguieron manteniendo la organización, eligen Presidente del mismo a Diego Márquez Horrillo, que en los años anteriores había venido ostentando una de las Vicepresidencias de dicho Círculo. Se inicia entonces una difícil reorganización de los Círculos José Antonio y se intenta reanudar el ritmo de sus actividades. Con motivo de una declaración de los Presidentes de Círculos, reunidos en la provincia de Cádiz, que se repartió profusamente por toda España y en la que se criticaba la actuación política del Gobierno y se apuntaban soluciones nacionalsindicalistas a los problemas de nuestra Patria, es clausurado el Circulo José Antonio de Madrid.

Al poco tiempo se consigue levantar esta clausura y se reanudan las actividades políticas del mismo con una serie de conferencias y charlas políticas que van fomentando una gran inquietud entre los miembros más jóvenes de la organización. Se crean las Secciones Juveniles y Universitarias, que se encargan de llevar la idea nacionalsindicalista a los sectores jóvenes y universitarios, al tiempo que van formando futuros cuadros de dirigentes políticos. Asimismo se organizan las Secciones Laborales, que se proyectan sobre el mundo del trabajo proponiendo soluciones revolucionarias a los problemas planteados por el capitalismo español. La organización aumenta con la creación de nuevos Círculos, que en estos años se aproximan a los setenta, repartidos por toda la geografia española. La escasez de medios hace que las actividades hayan de realizarse acudiendo al sacrificio económico de los militantes de la organización, que asisten a las reuniones nacionales. a las Concentraciones y a los actos públicos, pagándose de su bolsillo los desplazamientos y las estancias. La 1ínea política de los Círculos siguió siendo la misma de siempre: Se analizaba rigurosamente la situación del país, se criticaba duramente la actuación del Gobierno y se aportaban las soluciones nacionalsindicalistas para los problemas de España.

En el año 1966, se hace pública otra carta del Circulo de Madrid en la que se incide precisamente en lo que acabamos de señalar. En ella se decía:

«Para conseguir la estabilización hubo que sacrificar al pueblo español que trabaja. Se estabilizaron los salarios y sólo los trabajadores saben a costa de cuántos sacrificios hubo de lograrse. Entre estos sacrificios no fueron los menores las quiebras de los pequeños empresarios y la emigración de grandes masas de trabajadores, que con sus divisas sujetaron, en gran medida, la situación. Si todo esto era necesario para estabilizar la peseta, sanear la economía y afrontar el porvenir con seguridad, para iniciar la vía del desarrollo, el pueblo español lo sirvió con lealtad y lo sufrió con abnegación; pero la realidad de los resultados obtenidos fue por desgracia muy otra. Mientras esto ocurría, la Banca y los negocios de especulación alcanzaron los mayores beneficios de su historia y la inflación, terrible mal del desarrollo, es ya un hecho cierto.»

Entre las soluciones que los Círculos propugnaban en la mencionada carta resumimos los siguientes:

«Todos los españoles forman la comunidad nacional con los mismos derechos y deberes, sin que la clase, la confesión o la opinión de cualquiera de ellos pueda determinar un principio de discriminación. Todos los españoles son iguales ante la Ley y tendrán el mismo grado de dignidad civil y los mismos derechos políticos para aspirar a las dignidades públicas; sólo el trabajo, la función social y los servicios prestados a la comunidad podrán servir como fundamentos a la constitución de jerarquias en la sociedad española. Todos los españoles gozarán de las libertades de pensamiento, de expresión, de confesión y de asociación. La libertad de posesión estará condicionada al principio general de que todos los bienes producidos en la nación estarán al servicio de la totalidad. El olvido del bien común es ilícito. El abuso del poder económico y político, la sojuzgación económica de los más débiles y el empleo de la violencia física o moral, así como el uso corruptor de la mentira, serán delitos sociales especialmente perseguidos por las Leyes. El Estado español proclama como base de su doctrina política que todo el poder dimana del pueblo y, por lo tanto, no existen otros poderes legítimos que aquellos constituidos en virtud del principio de representación y la traducción de este principio se realizará mediante sufragio directo.»

Además del análisis de las situaciones, sus críticas y la aportación de sus soluciones, los Círculos se dedican en estos años a mantener la doctrina nacionalsindicalista, a estudiar profundamente el proceso creador de José Antonio y a actualizar, con afán de adivinación, toda la teoría que éste dejó esbozada en su corta vida política.

En febrero de 1969, «Cuadernos para el Diálogo» insertaba un artículo titulado «Participación falangista en el poder», en el que se trataba de determinar el grado de responsabilidad que habían tenido los falangistas en su participación en el Régimen nacido el 18 de julio de 193ó. El Circulo José Antonio respondió a este artículo con una extensa carta abierta, de la que extractamos los párrafos siguientes:

«Falange Española vio cortado precisamente su desarrollo y planteamientos políticos por causa del Alzamiento Nacional.

Está claro que, a consecuencia del Decreto de Unificación, se creo un Partido Único, todos los sabemos, pero lo que ya no se puede afirmar es que lo constituyera únicamente la Falange. De sobra se conoce que los dirigentes de este nuevo Movimiento procedían de otras filas muy diferentes, aunque hay que reconocer que se dieron mucha maña en disfrazarse para aparentar lo contrario…

Sí es objetivo, aunque Vds. opinen lo contrario, afirmar que la Falange ha carecido de poder suficiente para realizar «su» Revolución Social. Hay que insistir en que los dirigentes del Movimiento, con sus periódicos y cadenas de radio, no eran en su gran mayoría falangistas, y paradójicamente, la base de este Movimiento sí que estaba constituida por una gran mayoría de falangistas.

Y así se llegó a lo que podíamos llamar la gran traición; gran traición a los hombres sencillos, a los falangistas de la base, a los que formaban con sus ilusiones la verdadera Falange. Esta traición está ya consumada y ahora podemos ver claramente el engaño de que fuimos objeto y la confusión existente, con respecto a nosotros, para el pueblo español.»

Por esto, otra de las grandes preocupaciones de los Círculos José Antonio fue tratar de diferenciar la Falange del Movimiento.

En este empeño se volcaron todos los miembros de la organización y en todas sus intervenciones, públicas o privadas, trataron de aclarar esta confusión que tanto daño hacia a todos.

En el mes de mayo de este mismo año de 1969, la junta de Presidentes de los Círculos José Antonio de toda España, con motivo de haberse dado a la publicidad el, primer anteproyecto de Bases del Régimen Jurídico del Movimiento, que iba a regular las Asociaciones Políticas, formula una declaración pública en la que exponía su criterio sobre este tema y que se condensaba en cuatro puntos: Urgencia en la regulación del libre asociacionismo de los españoles; libertad absoluta para todas las ideas y tendencias y total y plena autonomía de las asociaciones; incorporación de la mayoría de los españoles al quehacer político común y negación de la facultad, atribuida a ciertas jerarquías, de suspender temporalmente las Asociaciones, que deben ser estimuladas y no controladas ni vigiladas. La declaración terminaba asi: los Presidentes de los Círculos José Antonio, en su condición de falangistas, y precisamente por ello, solicitan que las posibilidades y derechos citados se concedan a todos los españoles sin excepción. Rechazan cualquier situación de privilegio para ellos mismos, asi como cualquier limitación que se les imponga basadas en lealtades o disciplinas mal entendidas.

Por esta época se publica, por parte del Ministerio de Educación, un documento, denominado «Libro Blanco sobre la Educación», que la sección Universitaria del Circulo José Antonio analizó y criticó rigurosamente en un amplio trabajo de seminario que publicó, en parte, alguna prensa española. En este trabajo los Círculos decían: Consideramos el Libro Blanco como una mera medida política, carente de realismo, coordinación y empuje necesario, aun para llevar a efecto las previsiones tecnócratas que plantea. Se basa en una educación burguesa, estableciendo objetivos en los que cuenta de manera imperativa la funcionalidad de la inversión material y la formación de dirigentes sociales. Se ha omitido, a la hora de elaborar el Libro Blanco, la colaboración de familias, profesores, estudiantes e instituciones empeñadas en la reforma de la educación de los hombres, que sufren las calamitosas condiciones actuales.

El informe de los Círculos rechazó la concepción del estudiante como un ser inactivo. Ser estudiante, decía, no es ser un parásito social. Y continuaba afirmando que era imprescindible un estatuto profesional para estudiantes y profesores. Ambos estamentos deben gozar de las garantías que, en cuanto profesionales, tienen otros sectores.

En Valencia, el día 20 de abril de este año 1969, pronunció una conferencia Diego Márquez Horrillo, Presidente del Circulo de Madrid, en la Cámara Libre de la Falange, sobre el tema «La empresa nacionalsindicalista», explicando a lo largo de su intervención el concepto de Sindicato de Empresa, así como el concepto de propiedad en la doctrina nacionalsindicalista. Hizo a continuación una crítica de la empresa capitalista y siguió afirmando que hacia la consecución de la empresa nacionalsindicalista se encauzaban los anhelos de muchos españoles, pero para desmontar el sistema capitalista habrá de cumplirse primero la nacionalización de la Banca. En el camino estamos – terminó diciendo – de que una juventud, movida por una fuerza ideológica lejos de los intereses de clases o de grupos, pueda hacer realidad la empresa nacionalsindicalista.

Paralelamente a las actividades propias de su proyección en la vida política del país, los Círculos José Antonio siguen insistiendo en el intento de cumplir dos objetivos que se marcaron desde mucho tiempo antes: la unidad de los falangistas y la reorganización de Falange Española de las JONS.

En este sentido se expresaba el Presidente del Círculo de Madrid, en una entrevista publicada en el periódico madrileño “Nuevo Diario”, en febrero de 1969; el periodista preguntaba: “ Cuál es la tarea más importante que piensa acometer la Directiva del Círculo de Madrid? La respuesta era la siguiente: Pues, precisamente, estamos tratando de conseguir la unidad de todos los grupos falangistas y vamos a dedicar todos los esfuerzos a esta tarea.

Y en cuanto a la reorganización de Falange Española de las JONS, se anunció en una cena de hermandad del Círculo José Antonio, que dichos Círculos tenían el propósito de fundar la asociación de Falange Española de las JONS. Esta noticia se publicaba en los diarios «Madrid» e «Informaciones» el día 29 de noviembre de 1969.

Precisamente por estos días organizó el Circulo de Madrid un acto en la Basílica del Valle de los Caídos, ante la tumba de José Antonio, que se trató de impedir por las fuerzas de Orden Publico que se encontraban estacionadas en la puerta de acceso al citado Valle. Allí obligaron a detenerse a todos los automóviles y autobuses que llegaban con los miembros del Círculo de Madrid, en número aproximado de dos mil, e impidieron la entrada de estos vehículos en el Valle con el pretexto de que el camino estaba cubierto de nieve y no se podía pasar. Para comunicar esta nueva se habían desplazado de Madrid fuerzas suficientes para disolver manifestaciones ampliamente numerosas. A la vista de esta situación los hombres y mujeres de los Círculos echaron pie a tierra y sobre la nieve caminaron, muchos con calzado inadecuado, los cinco kilómetros que separan la entrada del Valle de la Basílica. Después observaran con indiferencia, porque ya se lo suponían, cómo los automóviles podían llegar, casi perfectamente, hasta el aparcamiento de la Basílica.

A la salida del acto Diego Márquez dirigió unas palabras a los asistentes en las que explicó que se habían concentrado allí para reafirmar su fidelidad a José Antonio, a sus posturas revolucionarias y al sacrificio de los muertos en la guerra civil en ambos bandos.

A principios del año 1970, se constituyen en Castelldefels las Juntas Promotoras de Falange Española de las JONS. Esta reunión, convocada por los Círculos José Antonio y organizada por el Círculo de Barcelona, consiguió que la prensa nacional, a pesar de las limitaciones informativas, diese gran relieve a esta decisión adoptada por los Círculos José Antonio y por otros grupos falangistas que enviaron representantes a esta reunión.

Durante este año los Círculos se dedican, especialmente, a la constitución de Juntas Promotoras de Falange Española en casi todas las provincias españolas, de cara a la posible reglamentación de las asociaciones políticas y pensando en la recuperación del nombre de Falange Española de las JONS para todos los falangistas. En la fecha conmemorativa de la Fundación de la Falange, 29 de octubre, el Consejo Nacional del Movimiento decidió suspender el acto que tradicionalmente venía celebrándose en el Teatro de la Comedia y sustituirlo por una sesión del propio Consejo Nacional. Esta decisión la adornaba con una serie de consideraciones laudatorias para José Antonio.

Ante esta medida, los Círculos José Antonio hicieron pública una carta dirigida al Consejo Nacional y que recogió toda la prensa española, en la que decian:

«La Comisión Permanente del Consejo Nacional del Movimiento ha venido a considerar que el pensamiento, ejecutoria y personalidad de José Antonio Primo de Rivera constituyen valores inseparables incorporados al patrimonio espiritual de la nación y a los Principios Fundamentales del Movimiento, de los que son raíz esencial y parte constitutiva de las instituciones políticas del país. Si esta consideración se hiciera exclusivamente para servir de introducción a una celebración solemne del 29 de octubre, objetivo y punto ordinario de la reunión, la cuestión tendría que archivarse, como una declaración más; en todo caso, como una declaración de un órgano oficial de los muchos que nombran a José Antonio para ensalzarle o para justificar determinada acción u omisión. Pero en la calle, en las columnas periódicas de política nacional, en el ánimo de los iniciados, estk el tema de la Falange planteada de un modo genérico y con una indiscutible intención de rigurosidad. Asi, la consideración de la Comisión Permanente hay que estudiarla en este sentido, sin simplificaciones y sin aislarla de todo lo que ha venido sucediendo en los últimos años.

La obra política de José Antonio tiene una sola concreción válida y esta es la Falange. Esta es su obra política y su obra personal. Si se niega esta evidencia, se niega parte de la historia de la II República y mucho de la historia del régimen vigente. José Antonio sin Falange es sólo un pensador, un intelectual-político, un mártir para los más enfervorizados. Con la Falange José Antonio adquiere un sentido estríctamente político pragmático, actuante. La Falange fue un grupo político con pretensiones revolucionarias y el papel de José Antonio no era otro que el de darle contenido y dirección. De esta forma, si se margma a la Falange, se margina a José Antonio. Y sólo podrá ser respetado José Antonio si se reconoce la existencia actuante de la Falange. Las cosas asi expuestas pueden parecer demasiado simples. Y desde luego existen otros factores, los más de carácter histórico-político: Por un lado, la existencia de la Falange, desorganizada, mitificada, ambigua, pero cierta, y de unos falangistas con el pensamiento de José Antonio como bandera y como pretensión ideo1óqica expresada. De otro lado, la realidad de las instituciones pohticas del sistema, con sus contenidos e intenciones. En todos estos contenidos e intenciones, “ dónde cuadra la Falange?, ¿,dónde cuadra José Antonio? Porque, ciertamente, un pensamiento político no es un repertorio de citas mejor o peor utilizadas; un pensamiento político, más si cuenta con mihtantes, es una unidad, una totahdad, só1o modificable, explicable y renovable por aquellos que lo profesan. Cuando el proceso interno del Régimen depreció de manera manifiesta ciertos matices y formas falangistas, estaba depreciando con ello a José Antonio. Y José Antonio se tiene que refugiar, en su totalidad de pensamiento, en su unidad «inseparable», como dice la Comisión, en lugares apartados de las instituciones del Régimen. Tal vez en organizaciones juveniles no reconocidas; tal vez en los Círculos José Antonio. Y ahora, con más seguridad al afirmarlo, en las Juntas Promotoras de Falange Española, que tanto han dado que hablar a la Prensa. Si José Antonio está en las instituciones del Régimen, asi lo quisieran algunos, es fácilmente demostrable. Basta un estudio comparativo de sus intenciones con las intenciones de esas instituciones. De sus contenidos revolucionarios, con los contenidos prácticos del Sistema. Con José Antonio, como con todos los pensadores políticos, se puede o no estar de acuerdo. Pero con él, como con todos, también hay que tener un mínimo de rigor, un minimo de com rensión y un mínimo de honradez.

e otra parte, la Comisión Permanente del Consejo Nacional no puede parcializar el contraste de pareceres que debe representar. Es más, debe representar a todos los españoles y muchos de ellos, por convicción o por desconocimiento, no comparten la doctrina de José Antonio. Toda esta confución viene por la falta de delimitación de campos. Por no saber, a ciencia cierta, guién es quien. Si vinieran con urgencia las asociaciones pohticas, los falangistas, como todos, podrían decir en qué sitio está José Antonio y en qué sitios están otras figuras de la política contemporánea nacional. Y todos a servir a España, que es lo único que preocupa a todos y a todos mueve limpiamente.» Como consecuencia de esta carta, que como decimos, tuvo un amplio eco en la prensa nacional, el periódico «Informaciones» realizó una encuesta entre diversos falangistas a los que preguntaba: Qué es la Falange en 1970? Entre los entrevistados se encontraba el Presidente del Círculo José Antonio de Madrid, que entre otras cosas, respondió: La Falange sigue siendo en 1970 el instrumento válido para llevar a la práctica el sugestivo proyecto de vida en común que supone la Revolución Nacional que España necesita. El dia 29 de octubre fue prohibido por el Ministro Secretario General del Movimiento, don Torcuato Fernández Miranda, el acto conmemorativo de la fundacibn de la Falange, que tradicionalmente se celebraba en el madrileño Teatro de la Comedia; los Círculos José Antonio organizaron actos políticos en sus locales de toda España. En Madrid hubo que repetir el acto, celebrado en la sede del Círculo, varias veces por la gran asistencia de falangistas al mismo, y la limitación del local. En este acto, el Presidente del Cúzulo, en su discurso, dijo entre otras cosas: «Alguna prensa, como entonces desconocedora de nuestra auténtica realidad, se deshace en colocarnos rótulos de «puros», «nostálgicos», «ortodoxos«, como si – esa es su ignorancia – pudiera caber la heterodoxia, el realismo o la impureza en algún otro campamento falangista. Si José Antonio llegó al acto de la Comedia por el camino de la crítica a su sociedad, nosotros hemos llegado a este otro acto, a esta trayectoria de intransigencia radical, también por el camino de la critica; crítica racional y sincera a nuestra propia historia y a la realidad política-social que nos circunda. Por ser critico nuestro planteamiento, engloba todas las inquietudes de disconformidad con la situación y por ser sincero, realista y ético engloba a todos aquellos que prefieren la verdad a la posibilidad, la unidad, al exhibicionismo político»… «… Ahora, a la vuelta de treinta y siete años de historia de la Falange, con una tradición vivida y una lección aprendida, se impone el realismo. Se impone el estudio de nuestra situación. Se impone el tomar decisiones por nosotros mismos, a través de nuestra propia identidad a la Falange. Se impone el mostrarnos tal y como somos, sin interpretaciones ajenas o extrañas; cargando con las responsabilidades que tengamos contraídas; pero sólo con las responsabilidades ciertas. Se impone decir: esto somos realmente y todo esto pedimos para Kspaña. Se impone decir la verdad y pedir libertad para decirla nosotros y para que la digan todos… … Somos tan nostálgicos que miramos al futuro. Por eso, esas conquistas sociales que nos oponen como soluciones, las rechazamos. No hay conquistas sociales, só1o hay parcialidades, obra de un capitahsmo muy paternal, que cada día es menos capitalismo nacional. Cada concesión que hace, cada conquista, es una etapa que él, el capitalismo, ha quemado hace mucho tiempo»… … Quede bien claro: para nosotros y para los asombrados espectadores que se extrañan del ruido que desde hace dos años estamos armando: somos revolucionarios y nuestra doctrina sólo los estúpidos la pueden confundir con un programa»… A finales de esete año, concretamente el 22 de noviembre de 1970, los Círculos José Antonio y las Juntas Promotoras de Falange Española de las JONS, convocan una concentración nacional de la Falange, al margen de cualquier intervención oficial, en Alicante. Ante este anuncio se movilizan las esferas políticas del país para impedir la concentración. Precisamente la Secretaría General de Movimiento, regida entonces por don Torcuato Fernández Miranda, es el Departamento que con más interés y con más fuerza propugna la suspensión del acto, presionando sobre el Ministerio de la Gobernación y las Direcciones Generales de Seguridad y de la Guardia Civil, que habrian de intervenir decisivamente en la citada suspensión.

La nota publicada por la Dirección General de Seguridad, anunciando la suspensión de la concentración falangista, se dio a la Prensa con muy pocas horas de antelación a la fecha indicada y ante este hecho no fue posible tomar ninguna medida adecuada para impedir, de alguna forma, que los falangistas acudiesen a Alicante.

Desde el dia anterior al 22 de noviembre fueron cortadas las carreteras de acceso a dicha capital por fuertes contingentes de Policía Armada y Guardia Civil, que fueron haciendo volver a sus puntos de origen a los cientos de vehículos cargados de falangistas que acudían a la llamada de Falange española. Según cálculos de los servicios de la Guardia Civil fueron detenidos y vueltos a sus puntos de origen más de 30.000 personas. A pesar de ello, un número aproximado de 4.000 falangistas consiguieron entrar en la ciudad de Alicante, donde fueron advertidos los dirigentes de estos grupos falangistas de las medidas adoptadas por las fuerzas del orden para impedir cualquier tipo de reunión o manifestación, así como del máximo grado de dureza que se emplearía si se desobedecía la orden de no concentración en cualquier punto de la provincia de Alicante. Por parte de los directivos de los Círculos José Antonio se hicieron todas las gestiones posibles para conseguir neutralizar las amenazas recibidas y conseguir, asimismo, la autorización para reunir a los falangistas que habían conseguido entrar en Alicante y advertirles de la situación. Nada de ello se consiguió; sólo avenguar, con la natural perplejidad y preocupación, que la orden de represión sin contemplaciones procedía de la propia Jefatura del Estado y que al Presidente del Circulo José Antonio de Madrid, Diego Márquez Horrillo, se le juzgaría en Consejo de Guerra si se producían desórdenes graves en Alicante. Ante esta situación los dirigentes de los grupos falangistas que habían conseguido entrar en Alicante, reunidos en las primeras horas de la mañana del día 22 en una cafetería del centro de la ciudad y ante el despliegue de fuerzas de Orden Público que se observaba en toda la capital, decidieron dar órdenes a sus respectivos grupos para que acudiesen a las 12 de la mañana a concentrarse en la iglesia de San Nicolás. Así se hizo, reuniéndose en la citada iglesia la casi totalidad de los asistentes a la concentración. Durante la misa, que por José Antonio oyeron en la mencionada iglesia, ésta fue cercada por las fuerzas de la Policia Armada. Los falangistas, después de advertir a las personas ajenas a ellos que se encontraban en la iglesia, que saliesen antes a fin de que no sufriesen las consecuencias de cualquier enfrentamiento, una vez finalizada la misa se dispusieron a salir de la basílica. Se trató de negociar con la fuerza pública a fin de evitar cualquier tipo de violencia, pero a pesar de ello, según salían de la iglesia los falangistas, fueron agredidos, si bien no con excesiva contundencia, por las fuerzas antidisturbios, que impidieron que se organizase ningún tipo de manifestación. Los incidentes, afortunadamente no muy graves, terminaron con la detención de algunos jóvenes miembros de los Círculos y del F.E.S., que repartieron por toda la ciudad el texto íntegro del discurso que iba a ser pronunciado en la concentración de Falange Española de las JONS. Este texto, entre otras cosas, decía:

«Hemos llegado a Alicante por la única razón posible: por encontrarnos, todos juntos, ante el hecho histórico que causó nuestro desequilibrio interno y nuestra desunión. La andadura recorrida, plagada de ignorancia y recelo, de confusiones y de abandonos, de errores y dificultades, comenzó aquel trágico 20 de noviembre de 193ó, en esta misma ciudad, con la muerte de José Antonio… … Ante este lugar exacto, reconocible por todos, vamos a cerrar esta extraña etapa, para abrir de nuevo nuestras miras hacia la esperanza. Traemos un importante equipaje de experiencia, de historia vivida y sufrida. Ese es el único valor que poseemos. Mas un origen y una exigencia… … Durante años el ser falangista ha sido para muchos un oficio. Después, el ser falangista ha pasado solamente a ser un título histórico. Hoy, algunos llegan a esconderlo como una vergüenza inconfesable en nuestros días. Para desmentir esa, interpretaciones es para lo que, en primer lugar, estamos aquí en el lugar donde cayó José Antonio, conmemorando una fecha aquel 20 de noviembre, que fue el arranque de nuestras vacilaciones, de nuestras dudas y de nuestros errores. Aquel cuerpo total de doctrina y de unidad se vio desbordado por la política vieja; y aquellas ilusiones cayeron en la tentación de los viejos lugares, de las viejas formas de ser y de hacer. La ignorancia de unos, la ingenuidad de otros, la desidia, y quizá la ambición, enterraron la bandera de la Revolución que hoy, de nuevo, queremos sacar a la luz; ante José Antonio, ante el lugar de su muerte, símbolo de la muerte de tantos españoles… … En una palabra: hay que combatir el capitalismo empezando por eliminar sus armas más importantes: la individualización de la propiedad de los medios de producción, el control de la economía, la educación y la información masificadora, y el uso indiscriminado de lo que dé la sociedad como tal. Es, pues, un proceso revolucionario de sindicalización y de socialización para sentar las bases de una convivencia social y política, bajo las consideraciones fundamentales del humanismo, lo que hay que proponer al pueblo español. … Hay que considerar que las instituciones políticas no son valores permanentes, sino productos de una situación que puede ser justa o injusta. Nosotros no estamos de acuerdo, en lo más mínimo, con la situación. Estamos, pues, en la obligación lógica de pedir, en esta nueva trayectoria política, la reforma de las instituciones, vacías de participación popular y desde luego hay que exigir, como hoy hacemos desde aquí, la reforma de las Leyes Fundamentales del Estado…» Las repercusiones del abortado acto de Alicante se tradujeron, fundamentalmente, en un respeto general, incluida la propia Administración, por la postura serena de los falangistas en momentos tan críticos y la afluencia masiva de antiguos y nuevos falangistas a los grupos que intentaron la unidad en Alicante.

Precisamente en Alicante comienza, prácticamente, la actividad política de los Círculos en el año 1971, con un acto público, organizado por el Círculo de esta capital y que se celebró en el Salón de Actos de la Caja de Ahorros Provincial, en el cual pronunció una conferencia sobre «La Falange hoy» el Presidente del Círculo de Madrid, Diego Márquez, que trató la problemática falangista en el momento actual, los temas de falange y socialismo, reforma o revolución, sociedad de consumo, superación del capitalismo, falangistas verdaderos o falsos, etc.

También en Alicante se celebra por estas fechas una reunión de Círculos José Antonio y Juntas Promotoras de Falange Española de las provincias de Alicante, Valencia y Murcia, con asistencia de un centenar de representantes de las mismas. Se estudiaron en esta reunión temas importantes tales como distribución de la plusvalía, según la doctrina nacionalsindicalista, el Sindicato de Empresa, enseñanza gratuita, etc., todo ello en el aspecto doctrinal, al tiempo que se adoptaban diversos acuerdos encaminados a intensificar la acción política de estos grupos en el mundo universitario, laboral y campesino. En junio de este año se reúne en Madrid la Junta de Presidentes de Círculos José Antonio y formula una declaración que, parcialmente, publicó la Prensa y que decía, entre otras cosas, lo siguiente:

«El pueblo español no puede conformarse con un proceso de apertura lento, porque no se resigna a seguir siendo considerado menor de edad en la política. Por mucho que se empeñen en monopolizar las áreas políticas, los grupos de presión no pueden evitar que la participación popular sea un hecho, aunque a ellos corresponde seguirla bandera del realismo, para que esa operación democratizadora, absolutamente exigible se haga sin brusquedades… Las instituciones que operan en la vida nacional deben estar totalmente repletas de participación y asentimiento popular.»

A principios del mes de julio se celebra en Valencia, organizado por el Circulo José Antonio de la capital, un acto político en desagravio al atentado sufrido, meses antes, por el monumento a José Antonio. El acto, de carácter público, se celebró en el Teatro Principal, asistiendo unos tres mil miembros de los Círculos de Valencia y pronunciando una conferencia el Presidente del Circulo de Madrid, que se refirió en la primera parte de la misma a los motivos que movieron a José Antonio a fundar la Falange y en la segunda parte a concretar los objetivos que ahora había que cubrir.

 

Terminado el acto en el teatro Principal, los asistentes al mismo se trasladaron al lugar donde se encuentra el monumento a José Antonio y depositaron una corona de laurel y entonaron el Cara al Sol. En octubre, y al margen de cualquier acto oficial, los Círculos José Antonio de toda España celebraron actos políticos en conmemoración del XXXVII1 Aniversario de la fundación de la Falange Española.

En Madrid, donde persistía la prohibición de conmemorar este aniversario en el Teatro de la Comedia, el Círculo José Antonio organizó un acto político en los locales del Instituto Municipal de Educación, en el que Diego Márquez, Presidente del mismo, pronunció una conferencia sobre la significación del aniversario que se conmemoraba y las posibilidades de la Falange en el mundo de hoy. Terminado el acto los asistentes abandonaron el local en perfecto orden, sin que interviniese la fuerza pública, que había montado un servicio de vigilancia en los alrededores del citado local.

Al finalizar el año, concretamente el 28 de noviembre, se celebra la segunda Concentración Nacional de Falange Española de las JONS, convocada por los Círculos José Antonio y efectuada en el Valle de los Caidos, único lugar en que, después de la prohibición de la primera Concentración, un año antes en Alicante, fue posible llevarla a cabo. Asistieron a este acto, según los diarios «Ya» e «Informaciones», unos diez mil falangistas, procedentes de la mayoría de las provincias españolas. Dirigió la palabra, finalizado el acto religioso, a los asistentes, el Secretario General de las Juntas promotoras de Falange Española, Carlos Ruiz Soto, que se refirió a la vigencia de la Falange diciendo:

«El nacionalsindicalismo tiene no sólo unas realidades posibles ahora mismo, sino que además es un cuerpo total de doctrina, un sentido nuevo y revolucionario del hombre, que aspira a transformar la sociedad en su sentido profundo y filosófico, no solamente en sus estructuras, sino en los valores morales, procurando que éstos informen a una sociedad que ahora es injusta…

… La Falange se niega a ser clandestina, se niega a ser ilegal, porque tiene legitimidad de origen. Queremos que se nos oiga y se nos entienda y en la medida en que el pueblo español, del cual formamos parte, nos acepte o nos asienta, así participaremos…»

El frío reinante, así como el hecho de estar cerradas al tráfico diversas carreteras del norte de España, hizo que varios miles de falangistas no pudieran llegar al Valle de los Caídos, teniendo que volverse estos contingentes desde los Puertos de Pajares, Escudo, etc.

Sin embargo, en el mes de diciembre el grupo encabezado por Sigfredo Hillers publicó una nota en la prensa, acusando a los Círculos José Antonio de querer monopolizar el nombre de Falange Española.

Este minoritario grupo de Sigfredo Hillers, que para dar más sensación de fuerza utiliza, indistintamente, los nombre de Frente de Estudiantes Sindicalistas, Círculos Ruiz de Alda o Asociación Juvenil Octubre, siempre ha torpedeado, de una forma o de otra, cualquier intento de unidad de los falangistas, por lo que los Círculos José Antonio, a pesar de haber acudido a todas las convocatorias de unidad, han estimado siempre que es casi imposible el llegar a soluciones concretas con ellos.

Como respuesta a esta nota del F.E.S., el Secretario General de los Círculos José Antonio, Luis Martínez de Eguilaz, envió a los medios de comunicación una carta aclaratoria, en la que puntualizaba las afirmaciones del señor Hillers y dejaba bien claro que los Círculos no pretendían monopolizar nada, que el Presidente de la Junta Promotora de Madrid, Diego Márquez, había sido elegido por los componentes de la misma y que los Círculos no hacían, en este sentido, otra cosa que convocar insistentemente a todos los grupos falangistas para que, unidos, reorganizasen definitivamente Falange Española de las JONS.

En el año 1972 los Círculos José Antonio continúan su tarea de reorganización de Falange Española y todas sus actividades se dirigen a fomentar la unidad de los distintos grupos falangistas.

Durante los días 4 y 5 de marzo se reúnen en Castelldefels (Barcelona) los Presidentes de los ó4 Círculos José Antonio para tratar de la problemática política del momento. Se adoptaron importantes acuerdos en orden al futuro funcionamiento de la organización y a la trayectoria política a seguir en el futuro inmediato.

Asimismo se acordó elegir Presidente Nacional de los Círculos José Antonio, elección que recayó, por mayoría de votos, en Diego Márquez Horrillo, hasta entonces Presidente del Círculo de Madrid.

En abril de este mismo año 1972, se constituye en Madrid la Junta Nacional de Mando de los Círculos José Antonio y la Junta Promotora Nacional de Falange Española de las JONS. Estas Juntas Nacionales estaban integradas de la siguiente forma:

Presidente, Diego Márquez (Madrid); Vicepresidentes, Celestino Chinchilla (Barcelona), Tomás Marcos (Valencia) y Luis M. Eguilaz (Madrid); Secretario Nacional, Carlos Ruiz Soto (Madrid); Jefe de Acción Laboral, Abelardo Azorín (Barcelona), Jefe de Coordinación, Pastor Nieto (Madrid); Prensa y Propaganda, Rodrigo Royo (Madrid); Encuadramiento, Joaquín Miralles (Alicante); Acción Juvenil, Eduardo Zaldívar (Alicante); Acción Política, Antonio López Otero (Granada); Inspector Nacional, Filemón Prado (Madrid); Vocales, Luis Laborda (Toledo), Alfonso Cordero (Oviedo), J. Antonio Garzón (Málaga), Ignacio Claret (Navarra) y J. Miguel Arrarte (Valladolid).

Las juntas declararon públicamente que se constituían para coordinar la acción de los Círculos de toda España y preparar el terreno para que las Juntas Promotoras de Falange Española tuviesen a punto su dispositivo de actuación, con vistas a una posible asociación, acogiéndose a la legislación que se preparara en el Consejo Nacional.

En junio fue organizado un acto político por los Círculos de Asturias, que se celebró en el Salón de Actos de la Caja de Ahorros de Gijón y en el que intervino el Presidente Nacional de los Círculos José Antonio.

Al finalizar el acto, y ya en la calle, la fuerza pública detuvo a dos jóvenes asistentes al mismo que arrojaron octavillas en nombre de Falange Española de las JONS.

También en estos meses fue inaugurado el Círculo José Antonio de Benidorm (Alicante), con un acto político en el que intervinieron el Presidente del Círculo de Benidorm, Alberto de Torresano, el Alcalde de la ciudad, doctor Reverte, y el Presidente Nacional de los Círculos José Antonio, Diego Márquez.

En noviembre se celebró el III Acto Nacional de Falange Española, que tuvo lugar en Alicante y al que acudieron representantes de toda España. El acto se desarrolló en el teatro Monumental, totalmente abarrotado de falangistas, y dentro del más perfecto orden.

Intervinieron Manuel Martínez Sospedra, Jefe de Acción Juvenil, y Diego Márquez, Presidente Nacional.

El año 1973 se inicia con una intensificación de las actividades de los Círculos, destacando entre ellas la conmemoración de la fecha 4 de marzo de 1934, en las que se unieron Falange Española y las JONS, que fue celebrada en toda España en los locales de los Círculos José Antonio.

Destacó el acto organizado por los Círculos de Levante que se reunieron en Benidorm y donde intervinieron Alberto de Torresano, Presidente del Círculo de Benidorm, Manuel Martínez Sospedra, Jefe Nacional de Acción Juvenil, y Carlos Ruiz Soto, Secretario Nacional de los Círculos, que resaltó el hecho de que los falangistas están presentes, con sus inquietudes y sus afanes, junto al pueblo español.

También se celebró en este mes de marzo una reunión general de afiliados del Círculo José Antonio, de Málaga, bajo la presidencia de José Antonio Garzón, preparatoria de la Asamblea nacional de Círculos de Andalucía.

Esta Asamblea tuvo lugar unos días después en la Casa de la Cultura, de Málaga, con asistencia de un gran número de afiliados a los Círculos de Málaga, Granada, Sevilla, Jaén, Cádiz, Almería y Córdoba. Intervinieron en el acto político que cerró la asamblea Antonio López Otero, Jefe Nacional de Acción Política de los Círculos José Antonio, y Diego Márquez Horrillo, Presidente Nacional de los mismos.

En el mes de abril tuvo lugar un acto político en el Salón de Actos de las Cajas de Ahorros de Granada, organizado por el Círculo José Antonio de esta capital, en el que intervinieron el Presidente de dicho Círculo, Ceferino Navarro, Manuel Martinez Sospedra, Jefe de Acción Juvenil, Antonio López Otero, Jefe de Acción Política, y Diego Márquez Horrillo, Presidente de los Círculos. En junio los Círculos José Antonio hacen pública una nota en la que expresan su alegría por el triunfo del justicialismo en las elecciones celebradas en la República Argentina.

En septiembre se celebra un importante acto de afirmación nacionalsindicalista, organizado por el Circulo José Antonio, de Ubeda (Jaén), en el que intervinieron el Presidente de dicho Circulo, Carlos Navarro Barberán, el Jefe Territorial de Andalucía, Antonio López Otero, y el Presidente Nacional, Diego Márquez.

El acto se celebró en el cine Principal y asistieron representaciones de los Círculos de Andalucía y un gran número de campesinos de esta comarca. En el mes de noviembre tuvo lugar en el teatro Rojas, de Toledo, el IV Acto Nacional de Falange Española, al que acudieron representaciones falangistas de toda España. Estaban previstas las intervenciones de Manuel Martínez Sospedra, Jefe de Acción Juvenil, Jesús Laborda, Presidente del Circulo de Toledo, Manuel Valdés, invitado a intervenir en este acto, Carlos Ruiz Soto, Secretario Nacional, y Diego Márquez, Presidente Nacional.

Durante la intervención de Manuel Valdés se produjeron diversos incidentes dentro del teatro, que hicieron necesario suspender el acto, sin que tuvieran tales incidentes trascendencia en la calle.

Con motivo de estos incidentes el Ministro Secretario General del Movimiento, Torcuato Fernández Miranda, decreta la suspensión de los Círculos José Antonio de toda España e impone el cese de actividades de los mismos por un período de tres meses, acogiéndose a una determinada normativa del Estatuto Orgánico del Movimiento.

A esta medida contestaron los Círculos con una nota de la Junta de Presidentes de los mismos en la que manifestaban su decisión de continuar la normal actividad de la organización y denunciaban como gravemente atentatorio a los principios del propio Estado español el intento de suprimir las opiniones, los criterios y los pareceres de los seguidores de la doctrina de José Antonio. Al mismo tiempo urgían la adecuada institucionalización de la participación política de todas las tendencias. Efectivamente, las actividades de los Círculos continuaron, si bien a nivel público no fue posible conseguir permisos para celebrar actos de este tipo.

A primeros de 1974 continuaban normalmente las actividades de los Círculos y su Presidente Nacional interviene en las llamadas “Conversaciones sobre el presente y futuro de los falangistas”, que se celebran en el club Don Hilarión, de Madrid, y en la que participan diversos grupos falangistas.

Estas conversaciones continuaron a lo largo de todo el año, intentando todos los representantes de grupos llegar a una unidad de acción y algunos de ellos a una total integración en una sola organización.

A primeros de marzo se reúne la Junta de Mando de los Círculos en Madrid, asi como representaciones de Asturias, Cataluña, Levante, Andalucía y Castilla. En esta reunión se da cuenta de la existencia en España en esos momentos de 76 Círculos José Antonio en pleno funcionamiento y se prepara la Asamblea de Presidentes que se celebrará en el mes de mayo. También se inician en este mes unas charlas-coloquios sobre el pensamiento de José Antonio en los locales del Circulo de Madrid.

La anunciada Asamblea de Presidentes de Círculos José Antonio se celebra en Madrid el l6 de mayo, con asistencia de los 76 Presidentes de Círculos de toda España; esta Asamblea hizo pública una nota en la que exigen, una vez más, que se configure la participación política de los españoles, y en la que se manifiestan en abierta oposición al neo-capitalismo tecnocrático.

En el mes de julio celebra su Asamblea provincial el Círculo de Barcelona, haciendo pública una nota en la que repudian al capitalismo y su réplica marxista por ser atentatorias, ambas opciones, a la dignidad y a la libertad de la persona.

El Presidente Nacional, en unas declaraciones hechas al diario barcelonés «Tele-Expres», señala, una vez más, que el Movimiento Nacional nada tiene que ver con la Falange, ni como organización ni como idea.

La Junta Nacional de Mando de los Círculos, reunida en Madrid en octubre de este año, hace pública una nota reclamando la urgente aprobación del Estatuto de Asociaciones Políticas, sin condicionamientos especificos que lo conviertan en monopolio de los grupos de presión económica y de las grandes oligarquías financieras.

El 29 de octubre, los Círculos José Antonio, ya en número de 82 constituidos, celebran el XLI Aniversario de la fundación de la Falange, organizando actos en todas las provincias españolas, en todos los cuales se aboga por la creación de un sola organización falangista y se reafirman los postulados nacionalsindicalistas de constitución de Sindicatos de Empresa, gratuidad de la enseñanza y presencia del pueblo en las decisiones políticas.

Finaliza el año con la celebración del V Acto Nacional de Falange Española de las JONS, que tiene lugar en el teatro Calderón, de Valladolid; lleno a rebosar, como todos los locales en que se ha hablado por parte de los Círculos de la Falange y de España, con representaciones de todas las provincias y con grandes núcleos de trabajadores y de campesinos. Intervinieron Luis Angel Ruiz, universitario, José Miguel Arrarte, Presidente del Círculo de Valladolid, y Diego Márquez, Presidente Nacional.

El año 1975 se inicia, en cuanto a actividades públicas se refiere, con un acto político, celebrado en Sanlúcar de Barrameda, en el teatro Principal, con más de dos mil asistentes, en conmemoración del discurso que José Antonio pronunció el 8 de febrero de 1936 y que fue su última intervención pública.

El acto estaba organizado por el Circulo de Sanlúcar y en él intervinieron Luis Gil Peña, Presidente del mismo, Manuel Parodi, Secretario del Círculo de Jerez de la Frontera, Antonio López Otero, Jefe Territorial de Andalucia, y Diego Márquez Horrillo, Presidente Nacional.

Por otra parte, los Círculos elevan una consulta al Consejo Nacional del Movimiento, pidiendo se les informe si puede ser utilizado el nombre de Falange Española de las JONS por una Asociación Política acogida al Estatuto asociativo recientemente aprobado.

La respuesta del Secretario del Consejo, señor Palomares, fue negativa, arguyendo que el nombre de Falange Española de las JONS era patrimonio de todos los españoles.

Como consecuencia de esta comunicación, se reúne en Madrid la Junta Nacional de Mando de los Círculos José Antonio, que envía a la Prensa, para su publicación, la siguiente nota:

«Dado que la respuesta dada a la consulta formulada por don Diego Márquez horrillo al Secretario primero del Consejo Nacional del Movimiento no da lugar a considerar a la misma como una resolución del propio Consejo, la Junta Nacional de Mando de los Círculos José Antonio y de las Juntas Promotoras de Falange Española de las JONS, ha acordado:

Proponer a todos los falangistas la constitución de una asociación política que se denominará Falange Española de las JONS. Madrid 15 de febrero de 1975.

Firmaban el comunicado Diego Márquez, Luis de Eguilaz, Tomás Marco, Carlos Ruiz, Pastor Nieto, Filemón Prado, Manuel Echevarría, Manuel M. Sospedra, Jesús Laborda, Ramón Alfonso, J. Antonio Garzón, Alberto Eguilaz y Celestino Rodrigo.

En el Teatro-Cinema de Miranda de Ebro, se celebra, también en este mes de febrero, un acto organizado por los Círculos de Miranda y de Burgos, encabezados por García Arlanzón, Jesús Martinez y Angel León, al que asistieron unos dos mil representantes de los Círculos de Burgos, Zaragoza, Bilbao, Logroño, Salamanca, Béjar y Madrid, así como miembros de la Junta Nacional de Mando.

Intervinieron en el acto Manuel Martínez Sospedra, Jefe de Acción Juvenil, y Diego Márquez Horrillo, Presidente Nacional. El primero analizó la situación política de España apuntando la necesidad que tiene nuestro país de una nueva sociedad basada en el hombre y de un Estado basado en el trabajo. El segundo afirmó, entre otras cosas, que en el momento actual había que definirse políticamente con toda claridad, para que el pueblo español pudiese salir de su confusión.

En Arenys de Mar (Barcelona) se celebra en estos días una reunión de falangistas de Cataluña, a la que asisten representantes de Barcelona, Tarragona, Badalona, Sabadell, Tarrasa, Tortosa y Lérida, presidida por Diego Márquez, en la que se estudiaron las posibilidades de creación de la anunciada asociación de Falange Española de las JONS.

Con este motivo se hicieron unas declaraciones a la Prensa catalana, manifestando que los falangistas de los Círculos y de las Juntas promotoras de F.E. y de las JONS entendíamos que era necesaria la constitución de partidos políticos, ya que nos encontrábamos en un sistema capitalista.

En el mes de abril se presenta al Consejo Nacional del Movimiento la documentación necesaria para constituir una asociación política con el nombre de Falange Española de las JONS, y con este motivo, Tomás Marco Alagón, Vicepresidente de los Círculos José Antonio, hizo unas declaraciones al diario «Las Provincias», en Valencia, en las que manifestaba, recogiendo exactamente el sentir de los Círculos, lo siguiente: «Pretendemos que quede claro que los Círculos José Antonio no tienen afán ni intención de monopolizar la asociación política que hemos solicitado, en unión de otros grupos falangistas.»

Con asistencia de representantes de los Círculos de Cádiz, Algeciras, Ceuta, San Fernando, Sanlúcar y Jerez se constituyó el día 16 de abril el Círculo José Antonio del Puerto de Santa María, que inmediatamente inicia sus actividades incorporándose a la Junta Provincial de Cádiz.

El día 8 de mayo se celebra en el Salón de Actos del Fomento del Trabajo, en Barcelona, con asistencia de unas dos mil personas, un acto político organizado por la Junta Promotora de Falange Española de las JONS y Federación de Grupos Falangistas de Barcelona, en el que intervinieron Roberto Ferruz Camacho, Presidente del Círculo Eugenio D Ors y Diego Márquez. Ambos oradores subrayaron los principales puntos programáticos de la Falange, la necesidad de unión entre los falangistas y el sospechoso aliento prestado por el capitalismo al separatismo catalán. Con motivo de este acto se suscitó una polémica pública entre Raimundo Fernández Cuesta, falangista histórico, y Diego Márquez, en la que, en definitiva, se pusieron de manifiesto las diferencias políticas existentes entre los falangistas movimientistas y los falangistas auténticos.

En estos días, y a consecuencia de los comentarios surgidos en diversos órganos de expresión con motivo de la antedicha polémica, el Círculo José Antonio, de Sevilla envía una nota a la Prensa, firmada por su Presidente, Diego Soldevilla, en la que puntualiza entre otras cosas, lo siguiente: Somos republicanos integrados en Falange Española, no aceptamos cargos del Régimen y afirmamos la necesidad de articular una nueva Ley Constitucional. »

En el mismo sentido se pronuncian los Círculos y Juntas de Barcelona, Jaén, Burgos, Navarra, Logroño, Valladolid, Madrid, Toledo, Granada, Málaga, etc.

El día 3 de junio se presenta en el Consejo Nacional el resto de la documentación que este organismo había exigido para considerar la posible aprobación de la Asociación Política de Falange Española de las JONS, y el día l8 del mismo mes el Consejo Nacional del Movimiento acuerda denegar la autorización para constituir la Asociación así denominada.

Las razones formales aducidas eran las mismas que se utilizaron para contestar la primera consulta que se formuló al Consejo: Que las asociaciones no podrían utilizar denominaciones, emblemas o símbolos que son patrimonio común del Movimiento.

La razón verdadera era la total y absoluta oposición del Jefe de Estado, Francisco Franco, a que hubiese una organización política con el nombre de Falange Española y con lo que ello comportaba, tanto en el orden doctrinal como en el político.

El 20 de septiembre se reúne en Madrid la Junta Nacional de Mando de los Círculos José Antonio para estudiar la situación planteada por la desestimación del recurso presentado ante el Consejo Nacional contra la resolución denegando la utilización del nombre de Falange Española de las JONS y preparar la reunión de Presidentes de los Círculos de toda España, a celebrar en el próximo mes de octubre.

Efectivamente, el 5 de este mes se reúnen en Madrid la Asamblea de Presidentes de Círculos José Antonio y Juntas Promotoras de FE de las JONS, decidiendo, después de larga deliberación, no constituir, patrocinar ni apoyar, ninguna asociación política que no lleve como denominación la de Falange Española de las JONS, con lo que mostraban claramente su rechazo al asociacionismo del Movimiento Nacional. Como programa de acción inmediata acordaron ampliar, en un plazo de seis meses el número de Círculos locales, hasta alcanzar los 200 (entonces eran ll8), para agrupar a cuantos falangistas y españoles deseen acudir a ellos.

En diciembre se reúne en Madrid la Comisión Permanente de los Círculos, para tratar de diversos temas relacionados con el momento político, y con la proyección de los falangistas en la nueva etapa que se inicia, fallecido el Jefe del Estado, Francisco Franco.

La comisión hizo pública una nota en la que, entre otros temas, se acusaba la existencia de un bunker económico, más inmovilista que el político, se pedía libertad de asociación, expresión, reunión y prensa, así como amnistía total para todos los presos políticos, exigiendo, además, que no se detuviese a nadie por sus ideas políticas. Finalmente lanza un llamamiento, a todos los falangistas, para que olviden sus diferencias y se integren definitivamente en una sola organización falangista.

El año 1976 se inicia con una reunión en Madrid de la Junta Nacional Provisional de Falange Española de las JONS, en la que se acuerda constituir un partido político con dicho nombre, abierto a todos los españoles, y en particular a las individualidades y grupos falangistas todavía no incorporados a esta tarea. Esta nota iba firmada por miembros directivos de los Círculos y del Frente Nacional de Alianza Libre (hedillistas).

Los dias 24 y 25 de enero se celebra en Madrid la Junta Nacional de Círculos y la Asamblea Nacional de Falange Española de las JONS, tratándose en ambas de la organización de1 partido político de Falange, de cara al sistema de partidos que se prevé para el futuro.

A primeros de febrero muere en Madrid Patricio González de Canales, que ostentaba la Vicepresidencia del recién constituido partido político Falange Española y representaba con toda autoridad a los grupos hedillistas en la Junta Provisional de FE de las JONS.

En febrero también, se celebra un acto político, organizado por el Círculo José Antonio, de Salamanca, al que asisten numerosos afiliados al mismo, así como representantes de los Círculos de Plasencia, Béjar, Burgos, Valladolid, Zamora, Palencia y Madrid. Intervinieron el Presidente del Círculo de Salamanca, Félix Merlo, y el Presidente Nacional de los Círculos.

En el mes de marzo, y a raíz de los sucesos de Vitoria, se celebra una reunión de los Círculos de esta capital, a la que asisten representantes de Bilbao, Basauri, Logroño, Haro, Navarra, Burgos y Miranda de Ebro, presidiéndola el Presidente Nacional.

También, y con la misma representación y presidencia, se celebra otra reunión en el Circulo de Bilbao. En ambas reuniones se fijan directrices para la acción política en estas zonas tan conflictivas política y socialmente.

En el mes de abril tiene lugar una reunión del Círculo de Málaga, a la que asisten representantes de otros grupos falangistas, para tratar de la unidad de todos los grupos falangistas de la región. A esta reunión asiste el Presidente Nacional.

El 24 de abril se celebra una reunión de la Junta Nacional Provisional de Falange Española para concretar todos los aspectos de la organización de un Congreso Falangista a celebrar en los próximos meses, surgiendo en la misma serias discrepancias entre los miembros delos Círculos José Antonio, que entienden que a este Congreso debe invitarse a todos los grupos falangistas, sin excepción y los del FENAL (hedillistas) que pretenden que el Congreso esté monopolizado por ellos y por los Círculos.

De esta discrepancia surge la escisión entre estos dos grupos, marchando a partir de entonces el grupo hedillista por su cuenta, denominándose a sí mismo Falange Española (hedillistas) e integrándose los Círculos José Antonio en una junta Coordinadora Nacional-sindicalista con otros varios grupos falangistas.

A primeros de mayo inicia esta junta Coordinadora sus trabajos para la celebración del Congreso Nacionalsindicalista, que se prevé tendrá lugar a finales del mes de junio.

En este mes se celebra una reunión en Barcelona, a la que asiste el Presidente Nacional de los Círculos José Antonio y a la que son convocados representantes de todas las fuerzas falangistas de esta capital, cambiándose impresiones sobre el próximo Congreso Nacional y sobre las posibilidades políticas del momento.

A finales de este mes de mayo los hedillistas celebran su Congreso en Madrid: Congreso que denominan de Falange Española de las JONS y al que asisten únicamente dicho grupo hedillista, si bien utilizando otras siglas y denominaciones, tales como C.O.N.S., F.S.U. y F.N.A.L., que, realmente, son la misma organización.

En los primeros días de junio se constituye un Comité encargado de preparar el I Congreso Nacionalsindicalista de Falange Española, del que forman parte miembros de todos los grupos falangistas integrados en la 1unta Coordinadora Nacionalsindicalista.

Y en los últimos dias de este mes se celebra en Madrid, en el Palacio de Congresos y Exposiciones, el I Congreso Nacionalsindicalista al que antes hacemos alusión.

En este congreso participan los Círculos José Antonio en su totalidad, los antiguos Miembros del SEU, algunas agrupaciones de Antiguos Miembros del Frente de Juventudes, Asociación Juvenil Amanecer, Círculos 4 de Marzo, Agrupación Juvenil Bandera Roja y Negra, Jóvenes Falangistas, Antiguas Banderas de Falange, etc., y un gran número de falangistas de toda España, que se inscribieron como particulares en el Congreso, en número aproximado a los 2.500.

En el Congreso, que se desarrolló bajo el lema de UNIDAD, se trataron temas doctrinales, organizativos, juveniles y sindicales, celebrándose la clausura del mismo el día 29 de junio en el Palacio de Cristal de la Casa de Campo de Madrid, con una concentración a la que acudieron falangistas de toda España, en número aproximado de 4.000, y en la que hicieron uso de la palabra Manuel Ramos, David Jato y Diego Márquez.

A principio del mes de julio, la Junta Coordinadora, acogiéndose alo dispuesto en la Ley de Asociaciones Políticas, a robada algún tiempo antes, presentaba en el Registro del Ministerio de la Gobernación la documentación necesaria para solicitar (por tercera vez) la constitución del partido político denominado Falange Española de las JONS.

Otros grupos falangistas también solicitaron lo mismo del Ministerio de la Gobernación, si bien se firmó un pacto entre todos ellos, excluidos los hedillistas, por el que se comprometían todos, en el caso de que se concediese el nombre a alguno de los firmantes, a abrir un período constituyente, en el que se elaboraría, entre todos, el esquema ideológico del partido, el programa de actuación y los estatutos. Todo ello sin jeraquías previamente establecidas y sin privilegios para nadie.

También entre todos se elegirían los dirigentes de la organización.

En el mes de agosto se celebra una reunión de representantes de los Círculos de Valladolid, Salamanca, Palencia y Zamora, a la que asiste el Presidente Nacional y en la que se tratan temas relacionados con el pasado Congreso.

A primeros de septiembre el Ministerio de la Gobernación concede el nombre de Falange Española de las JONS al grupo denominado hasta entonces Frente Nacional Español, dirigido por Raimundo Fernández Cuesta y uno de los firmantes del llamado Pacto de la Unidad.

Con posterioridad se reúnen en Madrid la Junta Coordinadora Nacionalsindicalista para plantearse el tema de la concesión del nombre de Falange Española a Frente Nacional Español y recabar de este grupo el cumplimiento del acuerdo firmado por todos.

La realidad es que Frente Nacional inicia unas reuniones con los grupos firmantes del acuerdo, pero propone que previamente se celebre un acto, coincidiendo con la fecha del Aniversario de la Fundación de la Falange, en Madrid, en el que intervengan representantes de algunos de los grupos que firmaron el Pacto de la UNIDAD.

Efectivamente, el acto se celebra en el Sa1ón de Actos del Palacio de Congresos y Exposiciones y en el mismo habían de intervenir Sigfredo Hillers, por el F.E.S., Tomás Marco, por los Círculos José Antonio, Eugenio Lostau, por los Antiguos del SEU y Raimundo Fernández Cuesta. por Frente Nacional Español.

El acto se interrumpió violentamente durante la intervención del primer orador, Sigfredo Hillers. y ya no pudieron hacer uso de la palabra los otros oradores, salvo Raimundo Fernández Cuesta que, una vez calmado el ambiente, tomó la palabra y pronunció su discurso.

En vista de las dificultades observadas para conseguir la unidad de la Falange, y ante la negación del grupo de Raimundo Fernández Cuesta a cumplir el acuerdo de la Unidad, que suscribib en su día, los Círculos José Antonio, que habían venido propugnando la creación de Falange Española de las JONS y la integración en ella de todos los falangistas, sin excepción, durante varios años, convocan Asamblea de Presidentes de Círculos en Madrid y deciden en ella requerir por última vez a Raimundo Fernández Cuesta para que cumpla lo acordado y en caso de que esto no se consiguiese, en un plazo razonable, constituir un partido político, con el nombre de Círculos José Antonio y recuperar totalmente nuestra independencia y autonomía para actuar políticamente con propia personalidad.

El año se cierra, en cuanto a actividades públicas se refiere, con la celebración del V Acto Nacional, ahora denominado de Círculos José Antonio, que tiene lugar en Jaén, organizado por los Círculos de la provincia, encabezados por el de Ubeda y su Presidente, Carlos Navarro Barberán. El acto, al que asistieron unos dos mil afiliados, en representación de todos los Círculos de España, se celebró dentro del más perfecto orden e hicieron uso de la palabra el Presidente del Círculo de Jaén, Eduardo Moreno, el Jefe de Prensa y Propaganda de los Círculos, Alberto Martínez de Eguilaz, el Vicepresidente Nacional, Tomás Marco, y el Presidente Nacional, Diego Márquez.

La historia de los Círculos continúa, estando actualmente constituidos como partido político y contando con un colectivo mínimo de 50.000 afiliados activos.

2 respuestas a Historia de los Círculos José Antonio [1977]

  1. Magnificent post, very informative. I wonder why the opposite specialists of this sector don’t notice this. You should continue your writing. I’m confident, you have a huge readers’ base already!|What’s Happening i’m new to this, I stumbled upon this I’ve found It positively helpful and it has aided me out loads. I’m hoping to give a contribution & assist other users like its aided me. Good job.

  2. I do agree with all the ideas you have presented on your post. They’re really convincing and can certainly work. Still, the posts are very quick for starters. May just you please prolong them a bit from subsequent time? Thanks for the post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: